
Hable con el camarero y me dijo “mesa 3” yo busque la mesa 3 y al ver el numero en la mesa sonreí sin mirar a la persona que estaba sentada en aquella mesa.
-¡¡tu!!
-¿acaso tu eres mi cita?
-¿debe haber un error, tu eres amigo de cristina?
-sí, soy Alberto el amigo de cristina y tú debes de ser marta no?
-si soy marta, pero como vas a ser tu diferente a los demás, si eres un maleducado y egocéntrico de cuidado.- grite-
Alce demasiado la voz y se escuchó por todo el restaurante, me sonroje y me senté.
El no dijo nada durante media noche.
-sabes… eres la única que se ha quejado de mis citas.
-normal no compartieron taxi con esa persona.
Seguí comiendo mi paella, estaba riquísima, él se comía su ensalada, a veces cuando lo miraba pensaba que era una tía travestida de hombre.se me escapo una risita.
-¿de qué te ríes?
-pensaba que eras una mujer
El perplejo ante aquel comentario se rio.
-la verdad muchas mujeres lo piensan, tu eres la primera que se atreve a decirlo, y eso me agrada.
-¿porque ahora te haces el simpático?
-siempre lo soy.
-pues no me había dado cuenta ehh -solté irónicamente
Aquel joven seguía siendo el mismo personaje irritante y maleducado del taxi sabía que no volvería a verlo hasta quien sabe cuándo, asique me desahogaría por una vez con él.
-¿porque rompiste con tu anterior novia?
-porque me aburría.
-normal
-¿normal?¿porque?
-una persona como tu no debe de ser muy divertida, no comparte con desconocidos, es egocéntrico y seguro que habla de sí mismo durante las 24 h del día.
El soltó otra risita, ¿acaso le estaba divirtiendo? Pensé.
-tienes carácter eso me gusta, pero no, no soy aburrido, a primera vista si lo soy, pero mi ex novia y yo hacíamos todos junto, hacíamos deportes extremos y muchas cosas divertidas, pero llego el día en que pensé que siempre hacíamos las mismas cosas, me atosigaba y siempre era todo lo mismo.
-definitivamente eres mujer.
-¿porque lo dices?
-los hombres, por los que he estado son aburridos, y no hacen nada a menos de que los obligues 1000 veces, no atosigan a menos de que se han obseso de naturaleza, hablan de sí mismo y del futbol.
-acaso todos somos unos estereotipos en potencia?
-por ahora los que yo e conocido si
-pues conmigo te equivocas.
Podría que me estuviera confundiendo, pero tampoco le quería dar esa satisfacción, asique seguiría con mi actitud prepotente.
La conversaciones se acabaron al poco rato y empecé a entender que el no era cualquiera y que alomejor no era un estereotipo como los demás, se podría decir que me empezaba a caer bien.
-vale, sinceramente eres divertido y simpático, aunque eso de que seas una mujer travestida de hombre sigue en el aire
El sonrió y dijo
-al final descubrirás que no soy ni mujer ni hombre si no un conejo blanco-
Yo solté una grito y a la vez sonreír, me divertía por las tonterías que decía, si, sé que era un hombre, pero me gustaba hacer la broma como cuando estamos en secundaria y nos divertíamos picando con tonterías como esas, aquellos tiempos que rápido pasaron, lo echo de menos.
Creo que al final no será la última vez que me veré con Alberto.


